






Sesiones sin poses forzadas entre la cocina, sábanas revueltas y el vapor del primer café. La vida cotidiana conserva una belleza tranquila que merece permanecer intacta.


Departamento en Colegiales
«Queríamos documentar los primeros meses de Mateo sin montar un decorado falso. Lucía llegó un domingo a las nueve de la mañana, tomó mate con nosotros y casi nos olvidamos de que la cámara estaba ahí.»
Tres horas de luz de mañana bastaron para registrar el ritmo pausado del desayuno familiar, las siestas breves en el sillón y los paseos tranquilos por el balcón lleno de plantas.






Caminatas al atardecer
El campo abierto y la hora dorada ofrecen espacio para caminar sin apuro. Dejamos que el viento y la conversación guíen el ritmo de cada encuadre.
Acepto una cantidad limitada de coberturas mensuales para dedicarle tiempo personal a cada relato visual.
